_Los hechos ocurrieron en el 2022, cuando la hoy condenada agredió de manera violenta en rostro, cuello y cabeza a una agente de tránsito cuando se encontraba en el ejercicio de sus funciones durante un operativo de control._
_Durante las audiencias, se logró acreditar que el comportamiento de la ciudadana fue con pleno conocimiento e intención de agredir a la autoridad. Asimismo, se negó cualquier subrogado de prisión domiciliaria o suspensión de la pena._
Tras surtirse el juicio correspondiente, el Juzgado Décimo Penal de Cartagena encontró pruebas suficientes para condenar a María José Romero Gutiérrez a una pena privativa de la libertad de cuatro años de prisión por el delito de violencia contra servidor público, luego de agredir de forma violenta a una agente de tránsito que se encontraba en ejercicio de sus funciones durante un operativo de control.
Durante las audiencias, se logró acreditar que la conducta de la ciudadana fue ejecutada con pleno conocimiento e intención de agredir a la autoridad. Asimismo, el despacho judicial negó la concesión de subrogados penales, como la prisión domiciliaria o la suspensión de la ejecución de la pena.
*Los hechos*
El 2 de marzo de 2026, el Juzgado Once Penal del Circuito de Cartagena emitió sentencia condenatoria contra la procesada por hechos ocurridos en el año 2022.
De acuerdo con el material probatorio presentado en juicio, una motocicleta fue requerida por agentes de tránsito al ser sorprendida conduciendo sin portar casco de seguridad. Al realizar las verificaciones correspondientes, las autoridades constataron que el conductor no contaba con licencia de conducción y que el vehículo carecía del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) y de revisión técnico-mecánica vigente.
Ante esta situación, los agentes informaron sobre la imposición de los respectivos comparendos y la inmovilización del vehículo. En ese momento, la mujer, quien se movilizaba como parrillera, reaccionó de forma violenta y propinó múltiples golpes con los puños en el rostro, cabeza y cuello de la agente de tránsito, causándole una herida en la oreja izquierda y contusiones en cuello y brazos, lesiones que requirieron atención médica especializada.
Llamado a la ciudadanía
Desde esta autoridad se hace un llamado respetuoso, pero firme, a la ciudadanía para fortalecer la conciencia colectiva sobre el respeto a la autoridad y el cumplimiento de las normas de tránsito.
Los agentes de tránsito cumplen una función pública orientada a proteger la vida, garantizar la seguridad y mantener el orden en las vías, por lo que el acatamiento de sus indicaciones y el trato respetuoso hacia ellos constituyen elementos esenciales para la convivencia ciudadana.
La cultura vial no se limita únicamente al cumplimiento de las normas de tránsito; también implica reconocer que detrás del uniforme hay servidores públicos que trabajan para prevenir accidentes, garantizar la movilidad y salvaguardar la integridad de todos los actores viales. La agresión física o verbal contra quienes ejercen esta función no solo vulnera su integridad personal, sino que además debilita los principios de respeto institucional y convivencia social.
La seguridad vial es una responsabilidad compartida. Por ello, se invita a conductores y ciudadanos a actuar con prudencia, respeto y corresponsabilidad en las vías, entendiendo que el cumplimiento de la ley y el reconocimiento de la autoridad son pilares fundamentales para construir una ciudad más segura y una movilidad basada en la convivencia y el respeto mutuo.
