La más reciente encuesta de Atlas-Intel para Semana confirma que Abelardo de la Espriella llega a la recta final de la campaña presidencial como favorito para ganar la segunda vuelta. El sondeo le otorga el 50,3% de la intención de voto frente al 42,6% de Iván Cepeda, una diferencia de 7,7 puntos porcentuales que, a menos de tres semanas de las elecciones, representa una ventaja importante en el escenario nacional.
Sin embargo, más allá de los números, la encuesta deja varias lecturas políticas que ayudan a entender por qué De la Espriella lidera actualmente la carrera hacia la Casa de Nariño y cuáles son los retos que aún tiene por delante.
Uno de los factores más relevantes es el nivel de rechazo que enfrenta cada candidato. La medición revela que Iván Cepeda registra un rechazo del 56,6%, mientras que el de Abelardo de la Espriella se ubica en 40,3%. En una segunda vuelta, donde los votantes deben escoger entre solo dos opciones, este indicador suele ser tan importante como la intención de voto, pues refleja la capacidad de cada aspirante para atraer nuevos respaldos más allá de su electorado natural.
Otro elemento que parece estar influyendo en la contienda es el llamado «efecto Petro». La encuesta muestra que la desaprobación del presidente Gustavo Petro alcanza el 53,2%, mientras que su aprobación se sitúa en 42,7%. Aunque Iván Cepeda ha intentado presentar una propuesta propia, para una parte importante de los ciudadanos sigue representando la continuidad del proyecto político del Pacto Histórico. Ese vínculo con el actual Gobierno podría estar limitando su crecimiento electoral en un momento en el que buena parte del país expresa inconformidad con la gestión nacional.
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La ventaja de Abelardo también se explica por la percepción de liderazgo en temas que hoy preocupan a los colombianos. En áreas como seguridad, lucha contra el narcotráfico, economía, control del gasto público, infraestructura y lucha contra la corrupción, los encuestados le otorgan mayores niveles de confianza que a Cepeda. La mayor diferencia se presenta precisamente en seguridad, uno de los temas más sensibles para el electorado en la actualidad.
Asimismo, los cruces electorales muestran que una parte significativa de los votantes que respaldaron a otros candidatos en la primera vuelta, entre ellos sectores cercanos a Paloma Valencia y Sergio Fajardo, estarían inclinándose por De la Espriella. Esa transferencia de apoyos ayuda a explicar el crecimiento que registra el candidato en las últimas mediciones.
No obstante, desde la óptica de Cartagena En Línea, existe un aspecto que merece especial atención: la situación de Abelardo de la Espriella en la Costa Caribe.
Aunque la encuesta le otorga una amplia ventaja regional en el escenario de segunda vuelta, la realidad electoral de la primera vuelta dejó un mensaje distinto en varios territorios estratégicos. En Cartagena y Bolívar, el candidato no logró consolidar el liderazgo que esperaba, una situación que obliga a su campaña a redoblar esfuerzos en una región que históricamente ha tenido un peso determinante en las elecciones presidenciales.
La Costa Caribe concentra millones de votantes y suele convertirse en una de las regiones con mayor capacidad de definir diferencias entre candidatos. Por eso, si bien los números nacionales favorecen hoy a De la Espriella, su desafío no será únicamente conservar la ventaja que reflejan las encuestas, sino transformarla en una movilización efectiva de votos en departamentos como Bolívar, Atlántico, Magdalena, Córdoba, Sucre, Cesar y La Guajira.
En el caso de Bolívar, particularmente, el reto es mayor. Cartagena representa uno de los centros electorales más importantes del Caribe colombiano y un buen desempeño en la ciudad podría ser clave para ampliar la ventaja nacional. La campaña de Abelardo necesitará conquistar sectores independientes, votantes moderados y ciudadanos que en primera vuelta respaldaron otras opciones políticas.
Para Iván Cepeda, por el contrario, la Costa Caribe aparece como una de las regiones donde todavía podría encontrar margen para reducir la diferencia. Si logra capitalizar estructuras políticas regionales y fortalecer su presencia en ciudades clave, tendría la posibilidad de acercarse en una contienda que, aunque hoy tiene un favorito, aún no está definida.
La conclusión que deja la encuesta Atlas-Intel es clara: Abelardo de la Espriella llega con ventaja, menor rechazo, mejores indicadores de confianza en temas de gobierno y un contexto político marcado por el desgaste del Ejecutivo nacional. Sin embargo, las elecciones no se ganan únicamente en las encuestas. La verdadera prueba estará en la capacidad de cada campaña para convertir esas tendencias en votos reales el próximo 21 de junio.
Y en esa tarea, la Costa Caribe, Cartagena y Bolívar podrían volver a desempeñar un papel decisivo en la elección del próximo presidente de Colombia.
Fuente: Encuesta Atlas-Intel para Semana, realizada entre el 1 y el 2 de junio de 2026 a 2.030 ciudadanos, con margen de error de ±2 puntos porcentuales y nivel de confianza del 95%.
