Icono del sitio Cartagena en Linea

¡Cerca de la gente! Gobernación y Unidad de Víctimas llevan soluciones y esperanza a El Playón

En El Playón, un corregimiento de Maríalabaja marcado por las huellas del conflicto, la esperanza volvió a abrirse paso. Bajo la consigna de estar cerca de la comunidad, la Gobernación de Bolívar, liderada por Yamil Arana Padaui, y la Unidad para las Víctimas protagonizaron una jornada interinstitucional que convirtió la rutina en un encuentro de soluciones, reconciliación y dignidad.

En la plaza central, entre toldos blancos y la expectativa de decenas de familias, 41 funcionarios de distintas entidades desplegaron esfuerzos para acercar servicios vitales a las víctimas del conflicto. Desde la Secretaría de Paz, Víctimas y Reconciliación, se tejió la articulación con la Alcaldía de María La Baja y aliados como las secretarías de Salud, Minas y Energía, Interior, Gestión del Riesgo, la Armada Nacional, la Registraduría, el ICBF, la ADR, la ESE Municipal y la Fundación Unidos.

Las acciones se tradujeron en hechos concretos: atención psicosocial a través de PAPSIVI, asesoría técnica a la Mesa de Víctimas y el Comité de Impulso, vacunación y aseguramiento en salud, orientación en temas minero-energéticos, entrega de registros civiles y documentos de identidad, además de atención médica oportuna. La solidaridad se fortaleció con el apoyo del Banco de Alimentos, que entregó arroz fortificado; el ICBF, con Bienestarina; y una donación de la Secretaría de la Mujer que alivió necesidades inmediatas.

“Estas jornadas son una muestra de que el Gobierno de Bolívar trabaja en el territorio y por el territorio. Nuestro compromiso es acercar los derechos y la oferta institucional a las víctimas, generando confianza y bienestar”, afirmó Iván Sanes, secretario de Paz, Víctimas y Reconciliación.

Y entre voces agradecidas, una madre del corregimiento lo resumió con sencillez y fuerza: “Hoy sentimos que no estamos solos, que Bolívar no nos olvidó. Esto nos devuelve la esperanza de que nuestros hijos tendrán un futuro distinto.”

Ese día, en El Playón, el Estado no fue una promesa lejana: estuvo allí, escuchando, acompañando y recordando que la paz también se construye con gestos de cercanía y con la dignidad de quienes nunca dejaron de resistir.

Salir de la versión móvil