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Óscar Torres cierra su gestión al frente de la ANI con avances históricos en infraestructura y una entidad más cercana a los territorios

Durante un año y cinco meses al frente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Óscar Torres consolidó una gestión marcada por la presencia regional, el diálogo con las comunidades, la toma de decisiones frente a proyectos estratégicos y una visión multimodal orientada a fortalecer la competitividad y la conectividad de Colombia.

Su paso por la entidad deja avances importantes en los modos carretero, férreo, portuario y aeroportuario, pero también una transformación en la manera como la ANI se relaciona con las regiones y las comunidades.

Uno de los principales pilares de su administración fue consolidar una ANI de puertas abiertas, con una visión que trascendió los escritorios y llevó a los equipos técnicos y directivos de la Agencia directamente a los territorios. Durante su gestión se fortalecieron los espacios de diálogo con gobernadores, alcaldes, comunidades, gremios, concesionarios y actores sociales para escuchar sus necesidades, evaluar alternativas y encontrar soluciones alrededor de los proyectos de infraestructura.

“Entendimos que los grandes problemas de infraestructura no podían resolverse únicamente desde un escritorio. Había que ir al territorio, escuchar, estudiar, decidir y hacer que las cosas sucedieran”, señaló Torres.

Grandes proyectos adjudicados

Entre los principales hitos de su administración se encuentra la adjudicación del proyecto férreo La Dorada–Chiriguaná, una iniciativa estratégica para consolidar el transporte ferroviario de carga en Colombia y fortalecer la conexión entre el centro del país y los puertos del Caribe.

El proyecto representa un paso fundamental para la reactivación ferroviaria nacional y para avanzar hacia una infraestructura verdaderamente multimodal, con nuevas alternativas para el transporte de mercancías y una mayor competitividad logística para el país.

Durante su presidencia también se logró la adjudicación del proyecto vial El Estanquillo–Popayán, una de las iniciativas carreteras más ambiciosas e importantes desarrolladas en Colombia.

El corredor permitirá mejorar la conectividad del suroccidente del país y fortalecer la comunicación entre Cauca, Valle del Cauca y el resto del territorio nacional. Se trata de una obra de alta complejidad técnica que contempla túneles, puentes, viaductos y nuevos kilómetros de doble calzada, consolidándose como uno de los proyectos más relevantes de la nueva generación de infraestructura concesionada.

Puerto Antioquia, una nueva puerta de Colombia al mundo

Otro de los grandes acontecimientos de esta gestión fue la entrada en operación e inauguración de Puerto Antioquia, terminal multipropósito ubicada en Urabá que amplía la capacidad portuaria del país y fortalece la competitividad de una región estratégica para el comercio exterior colombiano.

Esta infraestructura abre nuevas oportunidades para los sectores productivos, permite reducir distancias logísticas hacia importantes mercados internacionales y consolida a Urabá como uno de los nuevos polos de desarrollo portuario y económico del país.

De proyectos aplazados durante décadas a decisiones concretas

Entre los proyectos que Torres destaca de su gestión se encuentran Accesos Norte II y la ALO Sur, dos iniciativas fundamentales para la movilidad de Bogotá y su conexión con el resto del país.

En el caso de la ALO Sur, una obra concebida para la capital desde hace más de seis décadas, durante su administración se dio un paso determinante para convertirla en realidad, avanzando hacia el inicio de su etapa de construcción.

Para Torres, la ALO Sur sintetiza una forma de entender el servicio público:

“Cuando el Estado encuentra proyectos que parecen imposibles, no puede resignarse. Tiene que buscar soluciones, tomar decisiones y avanzar”.

Por su parte, Accesos Norte II quedó en una etapa avanzada, a la espera de la culminación del trámite de licencia ambiental requerido para dar paso a la ejecución de sus obras.

Una infraestructura pensada como una sola red

A estos avances se sumó la apuesta de Torres por una visión multimodal de la infraestructura colombiana.

Uno de los ejemplos destacados durante su gestión fue Río Córdoba, en el Magdalena, concebido como un nodo de articulación entre infraestructura marítima, ferroviaria, carretera y energética.

Economista, académico y experto en logística, Torres defendió durante su administración una visión en la que puertos, carreteras, ferrocarriles, mares, ríos y energía deben dejar de pensarse como sistemas independientes y comenzar a entenderse como una gran red articulada al servicio de la competitividad y el desarrollo nacional.

“Trabajamos y le servimos a Colombia”

Óscar Torres cierra así un ciclo de un año y cinco meses al frente de la Agencia Nacional de Infraestructura, dejando como balance una ANI más cercana a las regiones, proyectos estratégicos adjudicados, obras que lograron superar años de dificultades y una apuesta por integrar carreteras, ferrocarriles, puertos y demás modos de transporte dentro de una visión común de país.

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