La Alcaldía Mayor de Cartagena expidió el Decreto 017 del 15 de enero de 2026, mediante el cual se fija la nueva tarifa del Sistema Integrado de Transporte Masivo, TransCaribe, que a partir del próximo 23 de enero será de $3.900 por viaje.
El incremento, que representa $500 más frente a la tarifa vigente en 2025 ($3.400) —equivalente a una variación del 14,7 %— responde al aumento de los costos de operación del sistema, influenciados principalmente por el crecimiento del salario mínimo, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y el valor del combustible, en este caso gas natural vehicular (GNV).
De acuerdo con la administración distrital, el ajuste busca garantizar la sostenibilidad financiera y la continuidad del servicio, a partir del análisis de la estructura real de costos que implica la movilización diaria de miles de usuarios en la ciudad. En este esquema se diferencian dos componentes: la tarifa técnica, que refleja el costo real del servicio, y la tarifa al usuario, concebida como una tarifa social que considera la capacidad de pago de la población.
La canasta de costos de TransCaribe está directamente impactada por variables macroeconómicas definidas a nivel nacional. Estos factores inciden en rubros como la remuneración a los concesionarios de operación Sotramac y Transambiental, así como al operador Cartagena Complementaria Social de Indias, además de gastos asociados al mantenimiento preventivo y correctivo de la flota, lavado y alistamiento de los vehículos, personal de aseo y vigilancia, conductores y operación pública del sistema.
Según el análisis técnico presentado por TransCaribe, en la determinación de la nueva tarifa el aumento del salario mínimo tuvo una incidencia del 46 %, el IPC del 34 % y el combustible del 20 %, siendo el salario mínimo el factor de mayor peso en el valor final del pasaje.
Para la vigencia 2026, el salario mínimo registró un incremento del 23 %, el IPC del 5 % y el combustible presenta una proyección de aumento del 35 %. Sin embargo, la Alcaldía aseguró que no se trasladó la totalidad de estos incrementos al usuario, con el fin de preservar el carácter social del sistema. En el cálculo final, solo se aplicó un 10,58 % del aumento del salario mínimoy un 7 % del incremento del combustible, lo que permitió mitigar el impacto económico sobre los pasajeros.
La administración distrital reiteró que el ajuste tarifario es una medida necesaria para sostener la operación del sistema, mantener la prestación del servicio y asegurar condiciones adecuadas de funcionamiento, sin perder de vista la protección del bolsillo de los usuarios.
