-. La ejecución de recursos, las becas, el crecimiento de la institución y la relación entre la Rectoría y la Alcaldía están en el centro de una controversia que enfrenta dos visiones sobre el rumbo de la única institución pública de educación superior adscrita al Distrito de Cartagena.
La Institución Universitaria Mayor de Cartagena (Umayor) quedó en el centro de una controversia entre la Administración Distrital y su rector, Juan Alberto Arraut Camargo, luego de que el alcalde Dumek Turbay Paz cuestionara públicamente la gestión de la Rectoría y pusiera sobre la mesa cifras relacionadas con recursos de regalías, becas y proyectos de inversión.
La respuesta del rector no tardó. Arraut rechazó los señalamientos, presentó un balance de los resultados alcanzados durante sus cuatro años de administración y negó que la institución haya instrumentalizado a sus estudiantes para confrontar al Gobierno Distrital.
Aunque las posiciones son diferentes, ambas partes coinciden en un punto: Umayor necesita recursos y decisiones que permitan ampliar las oportunidades de educación superior para los jóvenes de Cartagena. La diferencia está en cómo se están administrando los recursos disponibles y quién debe asumir el liderazgo de ese proceso.
El origen de la controversia
El alcalde Dumek Turbay fue contundente al cuestionar la gestión del rector.
“El problema de la Universidad Mayor es el rector, no el alcalde”, afirmó el mandatario, quien sostuvo que no existe falta de voluntad de su Administración para respaldar a la institución, pero cuestionó la ausencia de una agenda conjunta con la Rectoría.
Turbay afirmó que durante casi tres años no habría tenido una reunión con Arraut en la que este le presentara de manera integral qué universidad pretende construir.
El alcalde también cuestionó lo que considera una falta de ejecución de recursos y pidió al Ministerio de Educación revisar la gestión del rector.
Además, planteó la posibilidad de conversar directamente con los estudiantes para conocer sus necesidades y explorar nuevas fuentes de financiación, incluso mediante recursos del eventual crédito público de $150.000 millonesque actualmente se debate en el Concejo Distrital.
La respuesta del rector: crecimiento y resultados
Arraut respondió desde una perspectiva diferente: puso el foco en los resultados de su administración.
Según las cifras entregadas por el rector, Umayor pasó de 3.512 a 7.206 estudiantes, con gratuidad total.
La institución también pasó de 12 a 21 programas académicos, de no tener programas de posgrado a ofrecer tres, y de contar con una sede a disponer actualmente de tres sedes, dos de ellas propias.
A esto se suma la creación de 21 centros de atención tutorial en 10 municipios y cuatro departamentos.
Para Arraut, estos resultados evidencian un proceso de expansión de la institución y deben formar parte de cualquier discusión sobre su futuro.
“Durante mi gestión (…) he sido respetuoso de su autoridad como alcalde Mayor de Cartagena y como presidente del Consejo Directivo de la institución”, manifestó.
El rector, además, aseguró que no pretende convertir la controversia en un enfrentamiento personal.
¿Estudiantes instrumentalizados?
Uno de los asuntos más sensibles de la discusión es la acusación de una supuesta instrumentalización de estudiantes para cuestionar al alcalde y a su Administración.
Turbay afirmó que el rector no debe “instrumentalizar” a los estudiantes ni promover acciones para hacer ver mal al alcalde.
Arraut rechazó de manera tajante esa afirmación.
“Nunca hemos usado a estudiantes, ni a ser humano alguno para atacar autoridades o para conseguir objetivos que beneficien a la institución o al suscrito a nivel personal”, sostuvo.
El rector defendió además la autonomía de los estudiantes para expresar sus inconformidades.
“Usted como egresado de universidad pública bien debe saber de la independencia, criterio e ímpetu propio de la juventud universitaria”, señaló.
Así, mientras la Alcaldía interpreta algunas manifestaciones estudiantiles dentro del contexto de la disputa con la Rectoría, Arraut sostiene que los jóvenes tienen criterio propio y derecho a reclamar, siempre dentro del respeto y la ley.
La disputa por los recursos de regalías
Las cifras sobre regalías son otro de los puntos donde las versiones de las partes toman caminos diferentes.
La Administración Distrital sostiene que entre 2021 y 2026 se han destinado $10.647 millones al fortalecimiento de la educación superior pública a través de proyectos relacionados con Umayor.
Según la Alcaldía, de ese monto, $4.041 millones fueron aprobados en junio de 2026 para la adecuación y dotación de ambientes de aprendizaje de la biblioteca, mientras que otros $6.605 millones permanecerían sin ejecutar.
Turbay cuestionó que existan recursos disponibles sin que, según su versión, se hayan convertido todavía en nuevas obras o beneficios para los estudiantes.
La Rectoría, por su parte, sostiene que durante este año utilizó aproximadamente $4.800 millones para culminar la construcción y dotación de la nueva biblioteca universitaria.
Arraut aseguró que la obra estará terminada antes de finalizar 2026.
También anunció que para 2027 se estructura un proyecto de aproximadamente $5.000 millones para construir y dotar un laboratorio de gastronomía en la nueva sede adquirida por Umayor en 2025.
Es decir, ambas partes hablan de recursos y proyectos, pero la discusión está en su estado de ejecución, destinación y disponibilidad.
Las becas también entraron en la discusión
La Alcaldía introdujo otro elemento: las becas.
Según el secretario de Educación, Alberto Martínez, desde 2024 el Distrito habría reservado al menos el 10 % de los recursos de los fondos Bicentenario para que Umayor pudiera acceder a ellos.
La Administración calcula que hasta 2026 esto habría representado alrededor de $4.000 millones.
El Distrito sostiene que la Universidad no habría hecho uso de esas posibilidades y que en 2026 también presentó una propuesta para acceder a otros $6.000 millones del programa U a tu localidad, pero que esta fue rechazada debido a sus condiciones económicas frente a propuestas de universidades privadas.
Estas afirmaciones forman parte de los cuestionamientos de la Alcaldía a la gestión de la Rectoría.
¿Cuánto aporta realmente el Distrito?
Arraut puso sobre la mesa otro dato para explicar la estructura financiera de la institución.
Según el rector, los aportes del Distrito representan aproximadamente el 3,5 % del presupuesto total de Umayor, mientras que el 96,5 % restante debe ser gestionado ante el Gobierno nacional o generado mediante recursos propios.
La Administración Distrital, entretanto, insiste en que el debate presupuestal debe analizar el conjunto de las fuentes de financiación.
Según las cifras presentadas por la Alcaldía, la propuesta presupuestal de Umayor para 2027 asciende a $36.041 millones, frente a una apropiación inicial de $29.022 millones para 2026, lo que representa un incremento del 24,18 %.
El Distrito también señaló que el presupuesto definitivo de la institución para 2026 llegó a $77.362 millones, principalmente por recursos nacionales e ingresos propios.
Una discusión que trasciende al rector y al alcalde
En el fondo de la controversia hay una pregunta más amplia: ¿qué modelo de educación superior pública necesita Cartagena y cómo se deben utilizar los recursos disponibles para alcanzarlo?
La Alcaldía plantea que existen recursos que deben ejecutarse y propone identificar directamente con los estudiantes cuáles son las necesidades prioritarias.
Turbay acogió una propuesta del concejal Armando Córdoba para analizar la posibilidad de destinar recursos del eventual crédito público de $150.000 millones a Umayor y planteó convocar una mesa con estudiantes sin la intermediación de la Rectoría.
La Rectoría, por su parte, reivindica los resultados de expansión de la institución y sostiene que durante los últimos cuatro años Umayor ha ampliado significativamente su cobertura, oferta académica, infraestructura y presencia territorial.
La bandera blanca del rector
En medio de la confrontación, el pronunciamiento de Arraut tuvo un elemento que puede abrir una nueva etapa: el llamado al diálogo.
Aunque rechazó los señalamientos de la Alcaldía y defendió su gestión, el rector evitó responder con una confrontación personal y manifestó su disposición a reunirse con Turbay.
“De mi parte siempre tendrá mi disposición, cuando usted lo requiera, de tener las conversaciones y reuniones que se necesiten para el beneficio de la comunidad universitaria y de la ciudadanía en general”, afirmó.
La declaración representa una especie de bandera blanca en medio de una disputa que lleva la discusión más allá de las diferencias personales.
Ahora el reto será convertir las cifras, los recursos disponibles y las posiciones enfrentadas en una agenda concreta para Umayor.
Porque detrás de la disputa entre el alcalde y el rector hay miles de estudiantes, nuevos programas académicos, proyectos de infraestructura, becas y recursos públicos que, finalmente, deberían traducirse en una misma cosa: más y mejores oportunidades de educación superior para Cartagena.
