_Familias que durante décadas encontraron en los caballos cocheros su sustento, ven en las carrozas eléctricas la oportunidad de preservar una tradición histórica, adaptada a una ciudad moderna, sostenible y comprometida con el bienestar animal._
_El oficio que ha pasado de padres a hijos desde hace tres generaciones, seguirá convirtiéndose en una parte fundamental de la historia de más de 150 familias cartageneras._
Para muchos cartageneros, los coches turísticos son parte del paisaje cotidiano del Centro Histórico. Sin embargo, detrás de cada recorrido existe una historia familiar construida durante generaciones. Hoy, con la entrada en operación de las carrozas eléctricas, ese legado continúa vivo, pero bajo un modelo sostenible que deja atrás definitivamente la tracción animal.
La transición hacia los coches eléctricos no solo representa una transformación tecnológica para Cartagena. También significa la continuidad de una actividad económica que durante décadas ha permitido el sustento de más de 150 familias vinculadas al gremio cochero.
Uno de ellos es Yesid Soto, presidente de la Asociación Cartagenera de Cocheros, quien pertenece a la tercera generación de una familia dedicada a esta actividad y que hoy ve cómo el oficio continúa proyectándose hacia el futuro.
“Mi abuelo es pionero de los coches. Yo soy la tercera generación y ya tengo un hijo que es la cuarta generación. Son cuatro generaciones que han surgido de los coches”, expresó Soto.
*Un cambio que fortalece la tradición*
Aunque reconoce que el proceso de transición generó incertidumbre al inicio, Soto asegura que hoy el gremio entiende el valor de este paso para la ciudad, para los animales y para las familias que dependen de la actividad.
“Somos conscientes de que los animales son seres sintientes. Nosotros valoramos y respetamos a los animales. Fue algo que en su momento fue un shock, pero hoy rescatamos y valoramos esta transición. Creemos que quien gana aquí es Cartagena, gana el bienestar animal y gana la Asociación Cartagenera de Cocheros”, manifestó.
Para los integrantes del gremio, la modernización del servicio no implica renunciar a una tradición centenaria. Por el contrario, consideran que las carrozas eléctricas les permiten preservar la esencia de los recorridos turísticos que durante décadas han acercado a visitantes y residentes a la historia de Cartagena.
“Me siento súper contento viendo esta transformación que se le ha hecho al gremio. Fue una lucha diaria, pero se logró el objetivo: la transición de vehículos de tracción animal a eléctricos”, agregó Soto.
*Más de cinco décadas de historia familiar*
William Gracia, miembro activo de la Asociación Cartagenera de Cocheros y con más de 15 años de experiencia en el gremio, también representa la tercera generación de una familia ligada a esta tradición.
Según cuenta, el oficio ha pasado de padres a hijos durante más de medio siglo, convirtiéndose en una parte fundamental de la historia de muchas familias cartageneras.
“Estamos hablando de más de cinco décadas de generaciones en mi familia. Yo soy la tercera generación. Es una tradición que empezó desde la época colonial, donde quienes transitaban en carroza eran las personas pudientes. Nosotros representamos esa historia de hace más de 200 años”, señaló.
Para Gracia, la llegada de las carrozas eléctricas demuestra que la tradición y la modernidad pueden avanzar juntas.
“Representar hoy esa historia en medio de esta modernidad que estamos viviendo es espectacular. Es un hito que vamos a recorrer porque avanzamos hacia una ciudad moderna, una ciudad que se sigue construyendo para el turismo”, afirmó.
*Una nueva etapa para Cartagena y el turismo*
Los conductores que ahora operarán las carrozas eléctricas participaron en procesos de capacitación impulsados por la administración distrital para adaptarse al nuevo modelo de movilidad turística.
Aunque el cambio significó despedirse de una realidad que los acompañó durante años, los integrantes del gremio aseguran que comprendieron la importancia de evolucionar junto con la ciudad.
“Los cambios nunca son fáciles. Siempre generan desconfianza, miedos y temores. Pero entendimos que el mundo está en constante cambio. Comprendimos que encontrábamos más beneficios y decidimos abrirle espacio a la modernidad y al crecimiento de Cartagena y del turismo”, sostuvo Gracia.
Hoy, con la entrega oficial de las llaves de las carrozas eléctricas y el inicio de su operación, los cocheros ven una oportunidad para seguir escribiendo una historia que comenzó hace generaciones y que ahora continúa bajo un modelo sostenible y alineado con los desafíos ambientales de la ciudad.
“Queremos invitar a todos los visitantes, turistas y ciudadanos a que vengan y disfruten de esta experiencia. Este paseo representa toda la historia de Cartagena y queremos brindarlo con mucho amor, mucho cariño y mucho respeto”, concluyó Gracia.
