La relación entre Veolia, socio minoritario de Aguas de Cartagena, y la administración del alcalde Dumek Turbay continúa deteriorándose. La multinacional francesa hizo público un comunicado en el que cuestiona las decisiones del Distrito sobre el futuro de los servicios de acueducto y alcantarillado en Cartagena, evidenciando las profundas diferencias entre ambas partes.
En el documento, Veolia advierte que las iniciativas impulsadas por la Alcaldía podrían poner en riesgo el desarrollo de la ciudad y la sostenibilidad de su infraestructura hídrica. Según la compañía, Cartagena atraviesa un momento decisivo y las decisiones que se adopten sobre el modelo de prestación del servicio tendrán efectos de largo plazo para la ciudad.
La empresa sostiene que el esquema actual de Aguas de Cartagena ha permitido, durante cerca de tres décadas, ampliar la cobertura de los servicios públicos, ejecutar inversiones en infraestructura y consolidar indicadores de calidad que hoy ubican a la ciudad entre las de mayor cobertura en el país.
Asimismo, manifestó su preocupación por la posibilidad de modificar el modelo de operación vigente y aseguró que cualquier cambio debe sustentarse en criterios técnicos, jurídicos y financieros que garanticen la continuidad del servicio, la confianza de los inversionistas y la seguridad para los usuarios.
No obstante, la postura de la administración distrital es diferente. El alcalde Dumek Turbay ha insistido en que Cartagena debe recuperar el control público sobre los servicios de acueducto, alcantarillado y aseo una vez concluya el contrato de concesión de Aguas de Cartagena, previsto para finalizar en 2028.
El mandatario ha explicado que la creación de una Empresa Oficial de Servicios Públicos de Cartagena E.S.P., con capital cien por ciento público, busca garantizar que las decisiones estratégicas sobre el agua y el saneamiento respondan a los intereses de la ciudad y no dependan de operadores privados. También ha señalado que la iniciativa pretende fortalecer la autonomía del Distrito y reinvertir los recursos generados por la prestación del servicio en nuevas obras de infraestructura.
En reiteradas ocasiones, Turbay ha asegurado que el proceso se desarrollará respetando el marco legal, los contratos vigentes y los derechos de los actuales socios de Aguas de Cartagena, al tiempo que ha insistido en que la transición será técnica, ordenada y transparente.
El pronunciamiento de Veolia constituye la respuesta más contundente que ha emitido la compañía desde que el Distrito anunció su intención de crear una empresa pública para asumir la operación de los servicios. Con ello, el debate sobre el futuro del agua en Cartagena entra en una nueva etapa, marcada por posiciones cada vez más distantes entre el principal socio privado de Aguas de Cartagena y la administración de Dumek Turbay, mientras la ciudad sigue a la expectativa de cómo se definirá el modelo que operará después del vencimiento de la concesión.
