-. La mandataria de Arroyohondo ocupa el primer lugar en el ranking de imagen positiva de los alcaldes de municipios menores de Bolívar, con 76,67 %, según Mediciones Estratégicas S.A.S. Su administración combina gestión ante el Gobierno nacional y departamental, inversión de recursos propios, recuperación de espacios públicos, obras de pavimentación y una apuesta por la cultura, el deporte y los programas sociales.
En Arroyohondo hay una administración que ha encontrado en la gestión, la presencia permanente en territorio y la escucha a las comunidades una de sus principales herramientas para gobernar.
Al frente de ese proceso está Zuleyvis del Carmen Coronel Cantillo, una alcaldesa que, de acuerdo con el más reciente ranking de imagen de Mediciones Estratégicas S.A.S., ocupa el primer lugar entre los mandatarios de los municipios menores de Bolívar, con una percepción positiva del 76,67 %.
El resultado, con corte al 18 de agosto de 2026, ubica a Coronel Cantillo por encima de los demás alcaldes incluidos en la medición y pone el foco sobre una administración que ha concentrado buena parte de sus esfuerzos en convertir las necesidades planteadas por las comunidades en proyectos, obras y gestiones.
Más que una cifra, el resultado del sondeo representa para la administración municipal un reconocimiento al trabajo que se viene desarrollando en diferentes frentes y, especialmente, a una forma de gobernar en la que la mandataria mantiene contacto directo con los habitantes y busca gestionar soluciones más allá de los recursos disponibles en el presupuesto municipal.
Una gestión que busca transformar el territorio
Uno de los principales frentes de trabajo de la alcaldesa ha sido la gestión de proyectos de alto impacto ante el Gobierno nacional y la Gobernación de Bolívar.
Entre las iniciativas se encuentra la gestión ante la Gobernación para el proyecto de optimización del acueducto regional, con una inversión estimada en 27 mil millones de pesos, que beneficiaría a más de 18 mil habitantes.
A esta iniciativa se suma la gestión ante el Ministerio de Minas y Energía para la construcción de la que, de acuerdo con la administración municipal, será la primera granja solar de este tipo en el departamento de Bolívar, con una inversión cercana a los 7 mil millones de pesos.
En materia deportiva, la administración también ha adelantado gestiones ante el Ministerio del Deporte para la construcción de la primera cancha polideportiva cubierta del municipio, proyecto estimado en 5 mil millones de pesos.
Son proyectos que, por su dimensión, trascienden el periodo administrativo y apuntan a resolver necesidades estructurales de Arroyohondo.
Pavimento: más que cemento
Pero si hay una transformación que ocupa un lugar central en el balance de la administración es la relacionada con la pavimentación de las vías urbanas.
Arroyohondo ya suma más de 3,5 kilómetros de pavimento en el casco urbano, producto de inversiones con recursos propios y regalías, mientras actualmente avanza un nuevo proyecto financiado con recursos gestionados ante la Gobernación de Bolívar.
La administración también ha ejecutado recursos de regalías para la pavimentación de calles de la cabecera municipal y para la construcción de andenes y bordillos en los corregimientos.
Uno de los proyectos ejecutados con recursos propios fue la pavimentación de la calle principal del barrio Nueva Esperanza, además de otras intervenciones orientadas a mejorar la movilidad y las condiciones urbanas.
El dato que destaca la administración permite dimensionar el ritmo de esta transformación: cuando comenzó el actual gobierno, aproximadamente el 45 % de la cabecera municipal se encontraba pavimentada, porcentaje construido durante las administraciones anteriores en un periodo acumulado de 24 años.
En menos de tres años de gobierno, la administración de Coronel Cantillo asegura haber ejecutado un volumen de pavimentación equivalente a ese porcentaje histórico.
La apuesta, sin embargo, va mucho más allá de la obra física.
Para la administración municipal, pavimentar no significa solamente poner cemento sobre una calle. Significa mejorar la movilidad, facilitar el tránsito de vehículos y peatones, generar condiciones de accesibilidad para adultos mayores y personas con discapacidad, valorizar los sectores intervenidos, generar empleo y, sobre todo, dignificar las condiciones de vida de quienes habitan esas comunidades.
Es una visión que convierte cada calle intervenida en una obra con impacto social.
Recuperar escenarios para la cultura y el deporte
La transformación también ha llegado a espacios destinados a la cultura y el deporte.
Con recursos propios del municipio se han adelantado trabajos de mejoramiento de escenarios deportivos, mientras la administración reactivó la realización de torneos de fútbol y microfútbol, con el propósito de recuperar la actividad deportiva y fortalecer los espacios de encuentro comunitario.
En cultura, se ejecutaron obras de mejoramiento y dotación de la Casa de la Cultura y la Biblioteca Municipal.
Además, fueron reabiertos talleres de arte y formación cultural, entre ellos banda de viento, banda de paz, danza y música tradicional.
La intención es que estos espacios vuelvan a convertirse en escenarios activos para niños, jóvenes y familias, recuperando procesos de formación que contribuyen a fortalecer la identidad cultural del municipio.
Una administración que también mira lo social
La gestión de Coronel Cantillo también ha incluido acciones dirigidas a las familias en condiciones de mayor vulnerabilidad.
Entre ellas se encuentra la entrega de una vivienda nueva a un habitante en condición de pobreza extrema, además del acompañamiento a diferentes programas sociales que se desarrollan en el municipio.
La administración asegura que mantiene abierta la gestión para conseguir nuevos proyectos y recursos que permitan ampliar la cobertura de estas acciones.
En paralelo, se adelantan gestiones para la remodelación de los centros de salud de los corregimientos, otra de las prioridades que busca fortalecer la atención de las comunidades rurales.
Un gobierno que también recuperó su propia casa
La transformación no se ha limitado a las calles y los espacios comunitarios.
El propio Palacio Municipal fue objeto de remodelación y dotación con recursos propios, como parte de una estrategia encaminada a mejorar las condiciones de funcionamiento de la administración y la atención a los ciudadanos.
La lógica de la actual administración parte de una premisa: para transformar el territorio también es necesario fortalecer las instituciones desde las cuales se prestan los servicios públicos.
La escucha como herramienta de gobierno
Detrás de las obras y los proyectos aparece otro componente que la administración identifica como fundamental: la cercanía con la comunidad.
Coronel Cantillo ha construido buena parte de su gestión sobre la presencia en territorio, la escucha de las necesidades y la búsqueda de soluciones a través de la gestión institucional.
Ese enfoque coincide con el resultado obtenido en el ranking de Mediciones Estratégicas S.A.S., donde la mandataria aparece con la mayor imagen positiva entre los alcaldes de los municipios menores de Bolívar.
El 76,67 % registrado en la medición convierte a Arroyohondo en el municipio que encabeza el listado y a su alcaldesa en la mandataria con mejor percepción positiva entre los 21 municipios evaluados.
Más allá del resultado de la encuesta, la administración sostiene que el reto continúa: consolidar los proyectos que ya están en marcha, materializar las gestiones adelantadas ante los gobiernos departamental y nacional y continuar llevando obras y programas a la cabecera y los corregimientos.
Así, la gestión de Zuleyvis Coronel se presenta como una combinación de obra pública, gestión de recursos, inversión propia, recuperación de espacios, programas sociales y cercanía con las comunidades.
En Arroyohondo, la apuesta es que cada kilómetro de vía pavimentada, cada escenario deportivo recuperado, cada taller cultural reabierto y cada proyecto gestionado se traduzca en una mejor calidad de vida.
Y ese es, precisamente, el principal desafío de una administración que hoy aparece en el primer lugar de la percepción positiva de los habitantes de los municipios menores de Bolívar.
