La Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique – Cardique continúa reafirmando su compromiso con la sostenibilidad ambiental y la recuperación de los ecosistemas de los Montes de María, con la proyección anual de la siembra de 200 mil árboles ornamentales, frutales y maderables, gracias a la puesta en funcionamiento de dos megaviveros en los municipios de El Carmen de Bolívar y San Juan Nepomuceno.
Los megaviveros, entregados en el marco de la compensación forestal de la empresa Afinia, cuentan con una moderna infraestructura metálica con recubrimiento de polisombra, que permite la adecuada penetración de la luz solar, así como un sistema de riego automatizado impulsado por energía solar, con tecnología de origen alemán, lo que garantiza eficiencia, sostenibilidad y autonomía en la producción de plántulas.
Cada vivero tiene la capacidad de producir hasta 100 mil plántulas al año, consolidándose como verdaderos laboratorios de oxígeno para la región y una herramienta clave para los procesos de restauración ambiental, protección de fuentes hídricas y mitigación de los efectos del cambio climático.
El director general de Cardique, Ángelo Bacci, resaltó que esta entrega representa un compromiso cumplido con el territorio:
“Estos megaviveros son una apuesta real por la sostenibilidad de los Montes de María, por la recuperación de sus ecosistemas y por el bienestar de las comunidades que hoy y mañana dependen de ellos”.
Por su parte, Miles Tapia, gerente ambiental y social de Afinia, afirmó que:
“Este megavivero es mucho más que una compensación ambiental; es una muestra del compromiso con las comunidades. Es satisfactorio ver a la Guardia Ambiental y a la Alcaldía liderando este laboratorio de oxígeno al servicio del territorio”.
Durante el acto de entrega, Apolinar Redondo, profesional especializado de Cardique, señaló que el vivero está al servicio de toda la comunidad:
“Estamos haciendo entrega de un vivero con capacidad para producir 100 mil plántulas al año. Este vivero es para todos, para la reforestación y la protección del entorno”.
Desde la comunidad, Grismaldo Fonseca, director de la Guardia Ambiental de El Carmen de Bolívar, expresó:
“Este es un sueño hecho realidad. Nos sentimos orgullosos de recibir este vivero. Agradecemos a Cardique por escucharnos y cumplir su promesa”.
En el mismo sentido, Roberto Ríos Moreno, director nacional de la Guardia Ambiental, destacó:
“El doctor Ángelo Bacci se comprometió y cumplió. Este vivero era algo que El Carmen pedía a gritos. Invitamos a la comunidad a cuidarlo y protegerlo”.
Así mismo, el alcalde de El Carmen de Bolívar, Pedro Vásquez, subrayó la responsabilidad colectiva que implica esta entrega:
“Este no es solo un lugar para reproducir árboles, es un compromiso con el futuro. Necesitamos sembrar para compensar los daños a nuestros ecosistemas, proteger las fuentes hídricas y garantizar un mejor ambiente para nuestros hijos”.
En San Juan, la meta es mayor
En San Juan Nepomuceno, el vivero se articula al proyecto de conservación de la Fundación Proyecto Tití, fortaleciendo la protección del tití cabeciblanco y otras especies. Jaime Reyes, jefe de la reserva, señaló:
“Estamos felices de recibir este proyecto. La idea es sembrar con la participación activa de la ciudadanía y convertir este espacio en un centro de conservación y restauración ambiental”.

De igual forma, la coordinadora del vivero, Aura Suárez, y Andrea Coneo Bobadilla, asesora de Desarrollo Económico de la Gobernación de Bolívar, coincidieron en destacar el trabajo articulado entre instituciones. Coneo, en nombre del gobernador Yamil Arana, manifestó:
“Agradecemos este esfuerzo conjunto entre Afinia, Cardique, la Gobernación de Bolívar y la comunidad, que hoy se traduce en acciones concretas por el desarrollo sostenible del departamento”.
Con estas acciones, Cardique ratifica su liderazgo ambiental y su compromiso con la reforestación, la adaptación al cambio climático y la construcción de un futuro más verde para los Montes de María.

