Hay dolores que no hacen ruido, pero destruyen por dentro. A Joived Paternina Rodríguez no lo llevó a la calle el hambre ni la falta de empleo. Lo empujó una decepción amorosa que le rompió la vida en silencio y lo dejó sin fuerzas para seguir.
“Me confié, di todo de mí. Pensé que iba a ser para siempre”, recuerda.
Y cuando sintió que todo se derrumbaba, la calle apareció como refugio. Sin preguntas. Sin condiciones. Sin esperanza.
Entre las noches eternas de Cartagena, Joived comenzó a sobrevivir reciclando en sectores como Bocagrande, caminando durante horas bajo el sol, recogiendo latas y cartón para poder comer… y también para alimentar el consumo que terminó atrapándolo.
Dormir dejó de ser descanso y se convirtió en miedo.
“La noche era lo que más temía”, cuenta.
Porque en la calle nadie duerme tranquilo. Cada madrugada es una batalla contra los robos, la violencia y la incertidumbre. Muchas veces, las sustancias eran la única forma de cerrar los ojos.
Pero su historia cambió.
En medio de una brigada social realizada en la plazoleta Joe Arroyo, Joived se acercó a funcionarios del Distrito. Lo que parecía un encuentro cualquiera terminó convirtiéndose en el inicio de una nueva vida.
La Alcaldía Mayor de Cartagena, a través de la Secretaría de Participación y Desarrollo Social, puso en marcha desde 2024 la estrategia integral para atención de habitantes de calle, liderada desde el hogar de paso Segundas Oportunidades, un espacio que brinda alojamiento, alimentación, acompañamiento psicosocial y procesos de rehabilitación.
Allí, Joived decidió quedarse.
Y aunque el proceso no fue fácil, logró salir adelante. Vinieron días de desintoxicación, silencios largos y batallas internas. Pero poco a poco volvió a encontrarse consigo mismo.
“Cambié todo: física, moral y espiritualmente”, asegura.
Hoy ya no recorre las calles buscando sobrevivir. Ahora es el portero del hogar de paso que un día le abrió las puertas a él. Hoy recibe a otros que llegan cargando las mismas heridas que él conoció.
Su historia representa el impacto de una estrategia que ya ha permitido atender cerca de 500 habitantes de calle en Cartagena y lograr la rehabilitación completa de 56 personas hasta marzo de 2026.
“Son 80 personas que se atienden diariamente. Pero más allá de las cifras, este programa está reconstruyendo vidas”, explicó Johana Flórez, funcionaria del Distrito.
Detrás de cada cifra hay una historia. Un rostro. Una batalla silenciosa.
La de Joived es la historia de alguien que cayó, pero encontró una mano tendida para levantarse.
Hoy sus sueños son sencillos: una vivienda, estabilidad y tranquilidad.
Porque quien ha dormido con miedo entiende el verdadero valor de tener un techo.
Y porque hay segundas oportunidades que, cuando se aprovechan, cambian la vida para siempre.

