Una deuda superior a los 2.000 millones de pesos con la empresa Afinia y un prolongado enredo jurídico y administrativo mantienen en alerta a las autoridades de los municipios de Santa Catalina y Clemencia, ante el riesgo que enfrenta la operación del sistema de bombeo del acueducto regional que abastece a ambas poblaciones.
La preocupación se centra en la posible suspensión del suministro de energía al sistema de bombeo, lo que afectaría el funcionamiento de la infraestructura encargada de la captación y distribución del agua potable. Actualmente, el servicio en las cabeceras municipales se presta de manera intermitente, por horas, debido a las limitaciones del sistema.
Ante esta situación, este viernes se realizó una reunión de trabajo entre los alcaldes Miguel Samir Barrios, de Clemencia, y Arnaldo Beltrán, de Santa Catalina, junto a concejales de ambos municipios, con el propósito de analizar la problemática y avanzar en una salida concertada que permita evitar afectaciones al servicio.
El origen del problema

El conflicto tiene sus raíces en decisiones administrativas adoptadas desde el año 2010, cuando se entregó en concesión la operación del acueducto de Clemencia a la empresa Acuacor ESP.
En ese momento, los trámites relacionados con la prestación del servicio y el suministro de energía eléctrica quedaron asociados a esta empresa, por lo que la facturación del consumo energético del sistema se estableció a nombre de Acuacor.
Sin embargo, el sistema de captación también abastece al municipio de Santa Catalina, especialmente a través del pozo número 3, cuyo uso se realiza mediante un acuerdo entre ambas localidades.
El problema surgió porque nunca se formalizó un mecanismo administrativo que permitiera a Santa Catalina asumir directamente el pago del consumo eléctrico asociado a ese pozo, lo que con el paso de los años generó un vacío en la responsabilidad de la facturación y dio origen a la deuda acumulada.
Un problema que lleva años sin resolverse
El desacuerdo sobre la facturación y las responsabilidades del sistema se ha prolongado durante años, mientras el acueducto regional continúa operando bajo esquemas distintos en cada municipio.
En Clemencia, el servicio es prestado por la empresa Acuacor ESP, mientras que en Santa Catalina la operación está a cargo de la Unidad de Servicios Públicos del municipio.
A pesar de esta diferencia en la prestación del servicio, la factura del consumo eléctrico del sistema continúa llegando a nombre de la empresa privada, lo que ha dificultado que los municipios puedan asumir de forma directa el pago exigido por Afinia.
Alcaldes llaman al diálogo
Durante la reunión realizada este viernes, los mandatarios locales coincidieron en que la prioridad es garantizar la continuidad del servicio de agua y resolver el problema a través del diálogo institucional.
El alcalde de Clemencia, Miguel Samir Barrios, señaló que el objetivo es avanzar en una solución concertada que permita desenredar el problema administrativo sin afectar a la comunidad.

“Lo más importante es garantizar que el servicio de acueducto no se vea afectado para nuestras comunidades. Este es un problema que viene de años atrás y lo que estamos haciendo hoy, junto con el alcalde de Santa Catalina y los concejales, es buscar una salida responsable y concertada con Afinia que permita aclarar las responsabilidades y darle tranquilidad a la gente”, afirmó el mandatario.
Por su parte, el alcalde de Santa Catalina, Arnaldo Beltrán, manifestó que el camino para resolver la situación debe ser el diálogo entre las instituciones.
“Aquí lo que estamos buscando es una solución concertada con la empresa Afinia. Sabemos que hay una situación administrativa que debe aclararse, pero nuestra prioridad es que el servicio de agua para la comunidad no se interrumpa. Vamos a trabajar conjuntamente con Clemencia para resolver este tema de manera responsable”, expresó.
Avances en el sistema
Entre los avances que se destacan en medio de esta situación, se encuentra que ya está garantizado el suministro de energía para dos nuevos pozos profundos que construye el municipio de Clemencia, los cuales buscan mejorar la capacidad del sistema y aumentar la disponibilidad de agua para la población.
De igual forma, en Santa Catalina se adelantan gestiones para que el municipio pueda asumir directamente la facturación del consumo eléctrico del pozo número 3, utilizado mediante acuerdo entre ambas localidades.
Además, en esta localidad también se avanza en la construcción de dos nuevos pozos profundos, con el objetivo de fortalecer la prestación del servicio de acueducto en la cabecera municipal.
El reto: resolver el entramado administrativo
Más allá de la deuda y del riesgo por la suspensión del suministro de energía, las autoridades coinciden en que el problema de fondo es jurídico y administrativo, derivado del modelo de operación del sistema que se estructuró hace más de 15 años.
Por ahora, el reto de los gobiernos municipales es clarificar responsabilidades, reorganizar la facturación del consumo eléctrico y estabilizar el funcionamiento del acueducto regional, del cual dependen miles de habitantes de Santa Catalina y Clemencia.

