Con hechos y no con promesas, la Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique (Cardique) ratificó su compromiso con las comunidades del norte de Bolívar al entregar oficialmente dos megaviveros bioclimáticos autosostenibles, concebidos como laboratorios de producción de oxígeno, en los municipios de Santa Catalina y San Estanislao de Kostka.
Las infraestructuras, recibidas como compensación ambiental de la empresa Afinia, fueron entregadas a la Asociación de Pescadores Feepesal del corregimiento de Lomita de Arena y a la Institución Educativa Técnica Agropecuaria Las Piedras, en un acto que contó con el acompañamiento de la Gobernación de Bolívar y líderes comunitarios.
Cada megavivero tiene la capacidad de producir hasta 100.000 plántulas al año y está dotado con tecnología bioclimática, sistema de riego por microaspersión y un modelo autosostenible que permite su operación permanente, convirtiéndose en un eje estratégico para la restauración ambiental, la educación y el desarrollo comunitario.
“Cumplimos una promesa y seguiremos cumpliendo”
Durante el acto de entrega en Lomita de Arena, el director de Cardique, Ángelo Bacci, fue enfático en señalar que estas obras representan el cumplimiento de un compromiso asumido con comunidades históricamente ligadas a la protección de los ecosistemas.
“Hoy estamos muy contentos de hacer la entrega oficial de este laboratorio de producción de oxígeno en Lomita de Arena, en Santa Catalina, un municipio con el que siempre hemos tenido la voluntad de trabajar por la recuperación, la conservación y el establecimiento de áreas ambientales”, afirmó Bacci.
El director explicó que estas infraestructuras no son simples viveros, sino espacios de educación ambiental, conocimiento y sostenibilidad, pensados para integrar a toda la comunidad.
“Esta infraestructura nace de una compensación ambiental que hoy transformamos en un espacio pedagógico abierto para niños, jóvenes, adultos y adultos mayores, donde se aprende cómo se produce oxígeno, la importancia de los manglares y el papel de la vegetación frente al cambio climático”.
Bacci también subrayó que Cardique cumple y seguirá cumpliendo:
“Cumplimos una promesa que le hicimos a esta comunidad organizada, que ha demostrado compromiso y empeño. Les pedimos que cuiden esta infraestructura, porque vendrán más proyectos ligados al ecoturismo comunitario sostenible. Queremos que este sea un punto de llegada y de transición que muestre cómo la conservación también genera economía”.
Laboratorios de vida para el territorio
Desde la comunidad pesquera, Andanies Jiménez Vega, representante legal de la Asociación Feepesal, destacó el alcance real del proyecto para un territorio que vive entre el mar Caribe y la ciénaga.
“Esto no es un vivero, es un laboratorio de producción de oxígeno bioclimático. Para nosotros es fundamental porque nos permite seguir conservando nuestras áreas de pesca y garantizar la seguridad alimentaria”.
El laboratorio permitirá producir plántulas de las cuatro especies de manglar —negro, zaragoza, bobo y rojo—, así como especies frutales, maderables y ornamentales, fundamentales para la captura de CO₂, la producción de oxígeno y la lucha contra la erosión costera.
“Nuestro compromiso es que Lomita de Arena sea uno de los corregimientos más verdes del municipio y del país”, aseguró Jiménez.
Así mismo, en la Institución Educativa Técnica Agropecuaria Las Piedras, en San Estanislao de Kostka, el impacto también se proyecta a largo plazo. Su rector, Jesús Blanquiceth Mendoza, afirmó que el vivero representa una oportunidad para sembrar conciencia ambiental desde la escuela.
“La comunidad educativa recibe conciencia y futuro. Este vivero representa más que plantas: representa vida y esperanza. Servirá para reforestar la institución y el corregimiento, generando un impacto real”.
Afinia y Gobernación: más allá de la obligación

El gerente general de Afinia, Ricardo Arango Restrepo, señaló que la entrega de los viveros va más allá del cumplimiento normativo.
“Esto es una compensación ambiental, pero queremos que se vea como una oportunidad para generar impacto real. Aquí se educa desde la niñez y se mejora la calidad de vida. No se trata solo de cumplir la ley, sino de dejar huella positiva y sostenible”.
Desde la Gobernación de Bolívar, la secretaria de Desarrollo Económico, Angélica Villalba, envió un mensaje en nombre del gobernador Yamil Arana, ratificando el respaldo institucional a este tipo de iniciativas.
“Este es un proyecto que representa una gran oportunidad para la comunidad. Desde la Gobernación seguiremos acompañando iniciativas que generan desarrollo sostenible y bienestar”.
Un modelo que se replica
Durante el evento, Cardique confirmó que la entrega de estos dos megaviveros marca el inicio de una estrategia más amplia de restauración ambiental con enfoque comunitario, articulada con negocios verdes, educación ambiental y ecoturismo sostenible.
La entrega simultánea en Santa Catalina y San Estanislao de Kostka no solo reafirma el trabajo interinstitucional, sino que consolida un mensaje claro del director de Cardique: cuando las comunidades cumplen, la institucionalidad responde.

