_Desde el 30 de diciembre de 2025, cuando fueron presentados oficialmente y comenzaron a recorrer las calles del Centro Histórico, los coches eléctricos turísticos se convirtieron en símbolo de una nueva etapa para Cartagena, no solo por su componente ambiental y de no maltrato animal, sino por su enfoque de género al vincular a 10 mujeres como conductoras. Zuleydi Rodríguez, conocida como ‘Zoe’, quien forma parte del programa Violeta al Volante, cuenta su proceso como una de ellas._
La Alcaldía Mayor de Cartagena dio inicio el 30 de diciembre de 2025 a una al transición histórica: la sustitución definitiva de los coches de tracción animal por una flota moderna de vehículos eléctricos de cero emisiones, como parte de una apuesta integral por el bienestar animal, la sostenibilidad ambiental y la dignificación laboral del sector turístico.
Desde entonces, la ciudad implementa un plan piloto gratuito todos los fines de semana, permitiendo que cartageneros y visitantes vivan la experiencia de este nuevo modelo de movilidad turística. El proceso ha estado acompañado de capacitación técnica, regulación operativa y articulación institucional, consolidando un esquema organizado y responsable.
La transición no solo representa un cambio en la forma de recorrer el Centro Histórico. Marca un precedente nacional en turismo sostenible y redefine una actividad tradicional bajo criterios de respeto por la vida, innovación y justicia social. Sin embargo, en medio del hito que representa, hay un aspecto que no puede pasar desapercibido: la inclusión del componente de género, como uno de sus ejes, con la vinculación de 10 mujeres que son conductoras de las nuevas carrozas eléctricas.
*Capacitación, inclusión y equidad: el papel de las mujeres en el cambio*
Dentro de este proceso, la Alcaldía abrió una convocatoria que permitió la formación de 60 personas como conductores y conductoras de coches eléctricos, de las cuales 10 son mujeres, muchas de ellas madres cabeza de hogar.
Hoy son protagonistas de una actividad que históricamente estuvo liderada por hombres. Su presencia no es simbólica: es estructural. Son parte de un modelo que apuesta por la equidad real.
Entre estas pioneras se destaca Zuleydi Rodríguez, conocida como ‘Zoe’, quien forma parte del programa Violeta al Volante. Zoe se ha preparado intensamente, desde capacitación en normas de tránsito y manejo inteligente vehicular hasta atención turística bilingüe para desempeñar su labor con profesionalismo. Su historia y la de sus compañeras reflejan no solo una oportunidad laboral, sino también dignidad, estabilidad y proyección de futuro.
*La dignidad volvió a casa*
“Antes mi trabajo era demasiado duro, muy esforzado y sin estabilidad. Vivía estresada y eso se reflejaba en mi cuerpo y en mi ánimo. Hoy tengo horarios reglamentados, tengo un contrato y tengo la tranquilidad de saber que puedo planificar el futuro de mi familia. Esto no es solo un empleo, es dignidad”, comenta Zoe.
Para ella, la transición significa más que un empleo: es la certeza de una vida más tranquila y equilibrada, la posibilidad de ofrecer a sus dos hijas y cuatro nietos mejores condiciones de vida y la oportunidad de inspirar a otras niñas y mujeres cartageneras a soñar en grande.
“En mi casa no solamente se ve un sueldo. Se ve esperanza. Se ve la posibilidad de organizar nuestras finanzas, de tocar puertas para acceder a beneficios, de pensar en una vivienda más digna y de soñar a mediano y largo plazo. Ahora tenemos estabilidad y eso cambia todo”.
El camino no fue improvisado. Las conductoras recibieron formación especializada en conducción de coches eléctricos,vehículos con características técnicas distintas a un automóvil convencional, normas de tránsito, servicio al cliente e incluso bilingüismo.
Zoe cuenta , por ejemplo, que avanzó en estudios de inglés gracias a un programa de formación, lo que hoy le permite interactuar con visitantes internacionales durante los recorridos.
“He tenido la oportunidad de transportar turistas de Argentina, Chile, Perú, Estados Unidos, Canadá y muchos otros lugares. Lo más bonito es ver la emoción cuando se suben y descubren que somos mujeres conduciendo. Las niñas me miran, me hacen preguntas, se sienten identificadas. Eso inspira”, recalca.
Para Zoe ese momento tiene un valor profundo. No solo está trabajando: está enviando un mensaje.
“Estamos demostrando que la capacidad no tiene género. Que aquellas labores que históricamente desempeñaban los hombres también las podemos hacer nosotras, con responsabilidad, con entusiasmo y con profesionalismo”.
Ella insiste en que su historia es solo una parte de algo mas grandee. “Somos diez mujeres al volante. Somos más de 60 personas que nos capacitamos. Esto ya no es solo un proyecto, es un movimiento pionero. Estamos haciendo historia en Cartagena y eso nos llena de orgullo”.
La transición hacia coches eléctricos no solo elimina la tracción animal del Centro Histórico y fortalece la sostenibilidad ambiental. También construye un modelo más inclusivo y equitativo, donde la mujer tiene un papel protagónico.
Cada recorrido por las calles del Centro Histórico no solo transporta turistas. Transporta historias de resiliencia, de oportunidades abiertas y de mujeres que hoy conducen no solo vehículos eléctricos, sino un cambio cultural en Cartagena.

