-. Cartagena, el motor del Caribe que impulsa el auge de las viviendas turísticas
Bolívar continúa posicionándose como uno de los territorios más dinámicos del turismo en Colombia. Con un impacto económico superior a los 2 billones de pesos, el departamento ocupa el segundo lugar a nivel nacional en generación de recursos derivados de la actividad turística asociada a plataformas digitales de hospedaje, según cifras reveladas por Airbnb basadas en información interna y análisis desarrollados con el modelo económico IMPLAN.
Los datos muestran además que Bolívar registró más de 380 mil millones de pesos en ingresos para anfitriones, lo que representa más del 20 % del total nacional, consolidando a Cartagena como uno de los grandes epicentros del turismo internacional en el Caribe colombiano.
La cifra refleja el crecimiento acelerado de las viviendas turísticas como motor económico regional y evidencia cómo miles de familias han encontrado en el alquiler temporal una alternativa legítima de ingresos, empleo y dinamización de la economía local.
El turismo digital mueve la economía colombiana
En Colombia, la actividad de anfitriones y huéspedes generó un impacto económico estimado en más de 10,6 billones de pesos durante 2024, de acuerdo con datos entregados por Airbnb.
El fenómeno no solo transformó la manera de viajar, sino también la forma en que muchas ciudades y regiones participan del mercado turístico global. Cartagena, por ejemplo, se ha convertido en una vitrina internacional gracias a su capacidad hotelera tradicional y al crecimiento sostenido de las viviendas turísticas.
Expertos consideran que el liderazgo de Bolívar responde a varios factores:
- El posicionamiento internacional de Cartagena.
- La alta demanda de turistas extranjeros.
- La oferta creciente de alojamientos independientes.
- El auge de experiencias turísticas comunitarias y culturales.
- La expansión de la economía colaborativa.
El modelo también ha permitido que pequeños propietarios ingresen a la cadena turística sin necesidad de grandes inversiones hoteleras, generando ingresos complementarios para hogares, comerciantes y prestadores de servicios.
Una actividad legal y regulada en Colombia desde 2006
Aunque el crecimiento del sector ha generado debates sobre convivencia y ordenamiento urbano, las viviendas turísticas son una actividad reconocida y regulada por el ordenamiento jurídico colombiano desde hace casi dos décadas.
Las autoridades recuerdan que prestar servicios de alojamiento turístico implica cumplir una serie de obligaciones legales, tributarias y administrativas.
1. Registro Nacional de Turismo (RNT)
Todo prestador de servicios de vivienda turística debe inscribirse en el Registro Nacional de Turismo antes de iniciar operaciones.
El registro se realiza ante las cámaras de comercio a través de:
Registro Nacional de Turismo (RNT)
La inscripción debe renovarse anualmente. De no hacerlo, el registro se suspende automáticamente y para reactivarlo es necesario pagar un salario mínimo legal mensual vigente a FONTUR.
La póliza de responsabilidad ya es obligatoria
La Ley 2068 de 2020 exige que los prestadores cuenten con pólizas de responsabilidad civil vigentes que cubran daños a huéspedes y terceros.
Estas coberturas incluyen:
- Muerte accidental.
- Lesiones corporales.
- Incapacidades.
- Daños materiales.
- Gastos médicos.
La medida busca fortalecer la seguridad turística y proteger tanto a visitantes como a residentes.
Registro obligatorio de huéspedes
Otro requisito clave es la Tarjeta de Registro de Alojamiento (TRA), un mecanismo de control migratorio y turístico administrado por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.
Cada huésped debe registrarse en la plataforma oficial:
El incumplimiento puede generar sanciones administrativas.
El turismo también paga contribuciones
Las viviendas turísticas registradas deben aportar una contribución parafiscal equivalente al 0,25 % de sus ingresos operacionales por actividad turística.
El pago es trimestral y no puede trasladarse al huésped final.
Estos recursos financian programas de promoción turística, competitividad y fortalecimiento del sector.
Protección de menores: obligación prioritaria
La normativa colombiana también establece controles estrictos para prevenir delitos relacionados con niños, niñas y adolescentes.
Está prohibido alojar menores no acompañados o sin autorización de padres o representantes legales.
Cualquier indicio de explotación o vulneración de derechos debe ser reportado inmediatamente a las autoridades competentes.
Propiedad horizontal: el punto más polémico
Uno de los temas que más controversia ha generado en Cartagena es el uso de apartamentos residenciales como viviendas turísticas.
La ley establece que, si el inmueble pertenece a una propiedad horizontal, el reglamento interno debe autorizar expresamente el uso turístico.
Esto ha generado tensiones en algunos edificios y conjuntos residenciales del Centro Histórico, Bocagrande, Castillogrande y la zona norte, donde residentes permanentes han denunciado problemas relacionados con ruido, convivencia y uso intensivo de áreas comunes.
Convivencia ciudadana y control al ruido
Las autoridades recuerdan que los anfitriones son responsables de garantizar que la actividad no afecte la tranquilidad de los vecinos.
La Policía puede intervenir en casos de:
- Exceso de ruido.
- Fiestas no autorizadas.
- Alteración de la convivencia.
- Comportamientos contrarios al Código Nacional de Seguridad y Convivencia.
Sin embargo, la legislación aclara que la vivienda turística no es considerada, por sí sola, un establecimiento de comercio tradicional.
Cartagena: entre el crecimiento económico y el desafío urbano
El auge de las plataformas digitales ha transformado sectores enteros de Cartagena.
Barrios como Getsemaní, Manga, El Laguito y Crespo han visto crecer exponencialmente la oferta de apartamentos turísticos en los últimos años, impulsados por la llegada de visitantes nacionales e internacionales.
Para muchos economistas, el impacto positivo es evidente:
- Mayor circulación de dinero.
- Generación de empleo indirecto.
- Incremento del consumo en restaurantes y comercios.
- Dinamización del transporte turístico.
- Expansión de servicios complementarios.
Sin embargo, urbanistas y líderes comunitarios advierten sobre desafíos crecientes relacionados con:
- Gentrificación.
- Aumento de precios de vivienda.
- Presión sobre servicios públicos.
- Transformación de barrios residenciales.
- Saturación turística en sectores históricos.
¿Cómo se calculó el impacto económico?
El análisis fue realizado utilizando el modelo económico IMPLAN, una herramienta de análisis regional utilizada internacionalmente para medir impactos económicos.
El estudio contempla tres tipos de efectos:
Impacto directo
Corresponde al gasto inmediato realizado por turistas en alojamiento, alimentación, transporte, entretenimiento y compras.
Impacto indirecto
Incluye los efectos generados sobre proveedores y sectores que abastecen la actividad turística.
Impacto inducido
Mide el efecto del gasto realizado por trabajadores y familias que reciben ingresos derivados de la actividad turística.
Este modelo permite entender cómo el turismo produce un “efecto dominó” sobre múltiples sectores económicos.
Airbnb y el crecimiento global del hospedaje colaborativo
Airbnb nació en 2007 en San Francisco, cuando dos anfitriones recibieron a tres huéspedes en su hogar.
Hoy, la plataforma supera los 4 millones de anfitriones y registra más de 1.500 millones de llegadas de huéspedes en casi todos los países del mundo.
La compañía sostiene que el modelo permite a los viajeros conectarse de forma más auténtica con las comunidades locales, mientras que miles de familias generan ingresos adicionales mediante el turismo.
Bolívar, protagonista del nuevo mapa turístico nacional
Las cifras conocidas este año ratifican el enorme peso de Bolívar dentro de la economía turística colombiana.
Con más de 2 billones de pesos en impacto económico y una participación superior al 20 % en ingresos para anfitriones, el departamento se consolida como uno de los principales protagonistas del turismo digital en América Latina.
El desafío ahora será encontrar el equilibrio entre crecimiento económico, regulación, convivencia y sostenibilidad urbana, en una ciudad como Cartagena que continúa atrayendo millones de visitantes cada año y que se mantiene como la gran puerta turística del Caribe colombiano.

