HABLEMOS!Tu voz también informa a Cartagena. Escríbenos y cuéntanos qué está pasando en tu barrio.
Cartagena

Sara Esther Rodríguez Conde, la gigante silenciosa del muelle de La Bodeguita

2 Minutos de lectura

Todos los días, cuando Cartagena aún duerme y el amanecer apenas se insinúa sobre la bahía, Sara Esther Rodríguez Conde ya está en camino. A las tres y media de la madrugada se levanta en su casa de la calle del Socorro, en el barrio Olaya Herrera, y una hora después llega al muelle de La Bodeguita. Allí, mientras la ciudad despierta lentamente, ella organiza con cuidado su mercancía: mochilas, sombreros, gorros y abanicos que ofrecerá a los turistas que parten hacia las islas.

Sara tiene 75 años. Es una adulta mayor y mide menos de 1,30 metros, pero su presencia es imposible de ignorar. Es pequeña de cuerpo, pero enorme de espíritu. Siempre sonríe. Siempre bendice. Siempre agradece a Dios. “Hay días duros”, dice con serenidad, “pero Dios nunca me abandona”.

Trabaja hasta las once de la mañana, cuando el sol aprieta y el cuerpo ya no responde igual. Lo que gana cada día es lo que le permite llevar el pan a su casa. No trabaja por costumbre ni por terquedad: trabaja por necesidad. “Yo trabajo porque necesito trabajar”, repite sin dramatismos, con la dignidad de quien ha aprendido a resistir.

La vida le ha golpeado fuerte. En 2010, la violencia le arrebató a su hijo Julio Rodríguez, asesinado durante un atraco en el sector María Auxiliadora. Desde entonces, Sara no solo carga el dolor de una madre, sino también la responsabilidad de tres nietos que quedaron a su cuidado, además de una hija a la que también debe ayudar. Cada abanico vendido es una comida. Cada mochila es una noche un poco menos incierta.

En el muelle no está sola. Los demás vendedores la cuidan, la respetan y la quieren. “Somos como una familia”, dicen. La conocen bien: saben que, aunque el cansancio ya se le nota en los hombros y los años pesan, Sara nunca pierde la alegría. Es conocida precisamente por eso: por estar siempre feliz, incluso cuando la vida no ha sido justa con ella.

Hoy, sin embargo, reconoce que el cuerpo ya no da lo mismo. Sara Esther es una adulta mayor que necesita ayuda. Con humildad, sin exigir nada, hace un llamado al alcalde de Cartagena, Dumek Turbay. “Me siento cansada”, dice. “Yo sé que usted es buena gente”. No pide lujos ni privilegios, pide respaldo, acompañamiento y la posibilidad de vivir con un poco más de tranquilidad.

Quienes deseen ayudarla, apoyarla o contactarla directamente pueden hacerlo al teléfono 310 360 9625.

Cada mañana, mientras los turistas parten en lancha hacia el mar azul, Sara Esther Rodríguez Conde permanece en tierra firme, vendiendo con fe, sonriendo con valentía y demostrando que hay personas pequeñas que sostienen historias inmensas. En La Bodeguita, ella no es solo una vendedora: es un símbolo silencioso de trabajo, amor y dignidad.

Noticias relacionadas
Cartagena

¡Histórico!: Cartagena inaugura el primer colegio público bilingüe en Bicentenario

5 Minutos de lectura
-1.100 estudiantes de Cartagena accederán a formación competitiva en un colegio construido en conjunto por la Alcaldía Mayor, el Ministerio de Vivienda,…
Cartagena

Alcalde Dumek Turbay lanza mega plan de vivienda digna en Cartagena: 2.000 subsidios de vivienda y 1.470 mejoramientos integrales

4 Minutos de lectura
_El alcalde de Cartagena anunció que ‘Mi Casa Va’ aumenta el monto de sus subsidios para los cartageneros que buscan tener vivienda…
Cartagena

En 15 días, más de 2.200 contribuyentes aprovecharon descuento del predial

2 Minutos de lectura
• _Desde el jueves 2 de abril, día en que se inició el segundo ciclo de alivios tributarios, hasta el jueves 16…
Suscribete y Mantente actualizado de las noticias más recientes