En su segunda alocución como presidente electo de Colombia, Abelardo De La Espriella presentó los avances en la conformación de su gabinete, el proceso de empalme anticorrupción y las primeras medidas que, según afirmó, implementará para recibir el Estado con rigor, disciplina y sentido de urgencia.
Durante su intervención, el mandatario electo aseguró que heredará un país con tres frentes críticos: una alerta fiscal por el deterioro de las finanzas públicas, una política de paz que —según dijo— terminó convirtiéndose en impunidad para los grupos armados ilegales y una crisis en el sistema de salud que mantiene a millones de colombianos sin acceso oportuno a medicamentos y tratamientos.
De La Espriella explicó que la estrategia denominada “Patria Milagro” contempla la presentación de denuncias penales, fiscales y disciplinarias derivadas de los hallazgos del empalme anticorrupción. También anunció la expedición de decretos para fortalecer la seguridad y eliminar los beneficios otorgados a grupos armados ilegales.
En materia de salud, indicó que su Gobierno pondrá en marcha un plan de choque durante los primeros 90 días de mandato con el objetivo de estabilizar el sistema y garantizar la atención a los pacientes.
En el frente económico, aseguró que impulsará una agenda orientada a reducir el gasto público innecesario, refinanciar la deuda del Estado y recuperar la confianza de los inversionistas en el país.
El presidente electo también informó que iniciará los empalmes regionales desde Cúcuta, con prioridad en el Catatumbo y en temas relacionados con la seguridad, la recuperación del territorio, el comercio, la minería y la reactivación de proyectos que, según afirmó, fueron abandonados.
Finalmente, sostuvo que la denominada “Patria Milagro” comenzará a construirse sobre los pilares del orden, la autoridad, la transparencia, la unión nacional y la obtención de resultados.

